Nuestras calles, cada vez más abarrotadas de autos hacen que trasladarnos hacia nuestro trabajo, centro de estudios o simplemente ir al supermercado sea toda una travesía a la que tenemos que ir equipados con mucha paciencia. Y es que el modelo carrocentrista que ha dominado las últimas décadas ya no da más, por esto muchas personas han volteado su mirada  a un medio de transporte mucho más eficiente y placentero que por años ha sido visto como el juguete de fin de semana, la bicicleta.

La versatilidad de este medio de transporte la hace perfecta para trasladarnos en nuestras congestionadas calles. Si como muchos otros ticos ha decidido guardar el carro y montarse en la “cleta”, estos diez consejos le pueden ser de utilidad:

1. Las carreteras son de todas y todos. Según el artículo 2 de nuestra ley de tránsito, la bicicleta es un vehículo y por tanto tiene los mismos derechos y deberes que cualquier otro medio de transporte, además según el artículo 108 la vía pública es compartida. Así que no tengás miedo de tomar el carril cuando se debe.


2. Hacete visible. Y no nos referimos a solamente usar prendas retroreflectivas y luces, hacerse visible es tomar el centro del carril cuando vamos a llegar a una intersección o colocarse al frente de todos los demás vehículos al hacer un alto.


3. Comunicá. Ya que somos un actor vial más, debemos ser predecibles, los otros conductores no son adivinos, así que comunicate. Pedí permiso para cambiar de carril o rayar a otro vehículo, hacé señales 25 metros antes de doblar o antes de detenerte. Agradecé y cedé espacios cuando se pueda.


4. La bicicleta. Muchos ya contamos con alguna bicicleta en casa por lo que no es necesario incurrir en ese gasto. Si no tenés una o preferís utilizar otra solo para transportarte, lo ideal es que esta sea una bicicleta funcional pero cómoda, no es necesario, ni aconsejable andar con una bicicleta de fibra de carbono de más de un millón de colones si la vamos a utilizar para movilizarnos.


5. Amarrá bien la bicicleta. Se recomienda gastar al menos un 10% del valor de nuestra bicicleta en el sistema de seguridad que vamos a utilizar para amarrarla. Así que esas cadenas de tres mil colones no son una opción. U-lock o sistemas de similar nivel de protección son los recomendados, además recordá amarrar la bicicleta a una estructura sólida y no en el primer poste que encuentres.

6. La intermodalidad siempre es una opción. La realidad es que en nuestro país cada vez vivimos más largo de nuestros centros de estudio o trabajo, por lo que el viajar en bicicleta pareciera algo imposible de hacer. En estos casos la intermodalidad puede ayudarnos combinando bus, tren o incluso un automóvil con la bicicleta, de manera que maximicemos cada medio de transporte.

7. Respetá las leyes. Como mencionamos en el punto uno, somos un vehículo y por lo tanto debemos circular por la calle, nunca por las aceras, ni contra vía. También debemos respetar las señales de alto y ceda como lo hace cualquier otro vehículo. ¡Utiliza la ciclovía cada vez que puedas! 

8. Ciclista prevenido vale por dos. Antes de salir revisá la presión de las llantas y el estado general de nuestro vehículo. Herramientas básicas como llaves allen, inflador y parches, además neumático e impermeable no deberían de faltar antes de salir de casa.


9. Informate. Conversá con personas que ya se movilizan en bicicleta frecuentemente, ellos te podrán dar valiosos consejos con base en su experiencia. También podés acercarte a colectivos de ciclismo urbano como BiciBus: al trabajo en bici, para obtener información de primera mano.


10. Disfrutá el viaje. Lejos están aquellos días en los que tardabas horas atrapado en una presa, y a pesar de que tal vez no todos los conductores nos respeten como debieran, utilizar nuestro buen humor y buscar la empatía de los demás actores viales nos convertirán en un agente de cambio.